¡Deje para mañana lo que puede hacer hoy! Sería el consejo del procrastinador.

¡Deje para mañana lo que puede hacer hoy! Sería el consejo del procrastinador.

Procrastinación viene del latín: pro = adelante, y crastinus, referente al futuro. En resumen habla de la postergación.
Con frecuencia menciono que las personas saludables también tienen criterios que por cierto, no siempre o necesariamente, son los opuestos a los criterios de la psicopatología (enfermedad mental). Uno de esos criterios de las personas saludables es la capacidad de postergar la gratificación, ósea dejar lo mejor para después, lo que de cierta manera representa un sacrificio y lo que por sí solo no puede ser tildado ni de bueno ni de malo, más bien adquiere significado básicamente en función del contexto, de la cantidad, de la calidad, de la intención, etc.

El criterio de la postergación de la gratificación es saludable porque lo que posterga es justamente la gratificación, pero el prorastinador lo que adelanta es esa misma gratificación y se llena de pendientes con una actitud frecuentemente irresponsable y negligente pasando a postergar  lo que precisa y anticipando la recompensa.

Personalmente he llegado a la conclusión de que las personas que se caracterizan por dejar lo que inician de manera inconclusa, son personas que en el fondo lo que intentan evitar es la evaluación, enjuiciamiento, valoración, porque la misma conlleva un potencial fracaso, inadmisión y peor aún el rechazo.

Si usted inicia una labor, mientras no la haya terminado nadie puede o debe hablar de ella, porque precisamente esta inconclusa, aún falta, lo que es sumamente conveniente para quien por dentro lleva temores y una preocupación constante, aunque posiblemente inconsciente ante la descalificación. Así pues postergar pasa a ser un mecanismo defensivo desadaptativo que aleja a las personas de su realidad bajo el pretexto que ofrece una gentil pero inmadura inmunidad.

El historiador ingles C. Northcote Parkinson dijo, “ El retraso es la peor forma de la negación”. Y personalmente considero que la negación es el dinosaurio de los mecanismos de defensa, porque suele ser el primero en surgir y un mecanismo que por ir en contra del sentido común y la realidad es muy difícil sostener con argumentos.

Intente entonces verse al espejo, sacudirlo y pulirlo bien, tome las riendas de su vida y confronte su realidad. Sé que suena fácil y no lo es, pero mientras no lo considere será aún más difícil emprender la marcha.

José Ricardo Sandoval
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